Servicios prestados por la RAIV

Servicios

Asesoría Social


Proporcionar información y conexiones sociales con los organismos que cuenta con recursos socioeconómicos destinados a grupos vulnerables. Investigación de las políticas sociales aplicables a las personas vulnerables Orientar a las personas para que desarrollen la capacidad que les permita resolver sus problemas sociales, individuales y colectivos. Promover la facultad de autodeterminación, adaptación y desarrollo de las personas. Promover y actuar por el establecimiento de servicios y políticas sociales justas o alternativas para la población vulnerada en sus derechos humanos.

Misión

Intervenir profesionalmente estableciendo contacto directo con la víctima, canalizarla de acuerdo a su problemática y darle seguimiento a la atención que demanda, procurando lograr una sana integración de la víctima a su entorno familiar y social, haciendo valer sus derechos humanos e informarle de los beneficios que otorga la Ley de Protección a Víctimas de Delitos para el Estado de Sinaloa.

Visión

Perfeccionar y modernizar en los años posteriores los mecanismos de intervención profesional con las personas víctimas del delito a través de un equipo multidisciplinario con un enfoque transdisciplinario con el propósito de generar una atención integral adecuada en beneficio de toda persona en situación de vulnerabilidad social, jurídica, psicológica y médica.

Objetivo general

Contribuir aplicando estrategias profesionales para la solución de la problemática social, gestionando los beneficios sociales a través de las instituciones correspondientes, con la perspectiva de apoyar a las personas que se apegan a la Ley de Protección a Víctimas de Delitos para el Estado de Sinaloa, en la búsqueda de la resolución de lo que les genero el ser víctimas.

Objetivo especifico

Cubrir la necesidad emergente de ser escuchados por el hecho de ser víctimas del delito y proporcionarles la información adecuada, con la perspectiva de canalizarlos hacia las dependencias indicadas, procurando evitar así, que la victima sea participe de una doble victimización en base a que generalmente son momento críticos de desequilibrio emocional y físico, donde incluso en la mayoría de los casos desconocen el procedimiento a seguir o la autoridad especifica con quien dirigirse, agilizándose en ese sentido los tramites y gestiones con el objetivo que se reflejen resultados en el seguimiento del caso.